Historias de los padres

La consentida de papá

Un padre militar respalda la decisión de su hija de servir.

La consentida de papá
Como miembro retirado del Cuerpo de Marines, Louis Arroyo trabaja diariamente con personas que están interesadas en el servicio militar. Es empleado de un MEPS (Centro de Procesamiento de Entrada a las Fuerzas Armadas, por sus siglas en inglés), donde se lo capacita para ayudar a posibles reclutas a tomar decisiones con respecto al servicio militar.

Pero cuando la hija de Louis, Krista, anunció que deseaba incorporarse a la Guardia Nacional de Ohio, Louis admitió que enfrentó una situación para la cual no había sido capacitado. Y expresó: “No quería que se incorporara. Es mi niñita… Al haber estado en el Servicio, algo sé de lo que se necesita. Tienes que estar un poco ‘curtido’, y no veía eso en mi hija.” Como padre, a Louis se le hizo difícil imaginar a Krista en las Fuerzas Armadas, aunque sabía que el Servicio podía ser una buena oportunidad.

Krista se mantuvo firme porque pensaba que las Fuerzas Armadas podían ser una buena manera de pagar la universidad. Y hasta prosiguió con sus planes y se reunió con un reclutador de la Guardia Nacional. Poco después, le dijo a Louis el nombre del reclutador. En ese momento, Louis se dio cuenta de que la “consentida de papá” había crecido, le dio la información que necesitaba y aceptó brindarle toda su ayuda con su incorporación a la Guardia Nacional.

Cuando Louis aceptó la decisión de Krista, le ayudó a prepararse para el entrenamiento básico. Si bien Krista creció en un hogar militar y estaba preparada para la disciplina, Louis quería que estuviera lo mejor preparada que pudiera en el aspecto físico, por lo que empezó a correr y hacer flexiones de brazos. Louis sostuvo: “La parte física… es la parte más dura. En el campamento de entrenamiento, haces con el cuerpo cosas que nunca te hubieras imaginado que podías hacer… Hicimos algunas pruebas de entrenamiento físico. Queríamos que viera cuál era su estado según estos estándares, y estaba bien.”

Louis también tuvo que prepararse emocionalmente para la partida de Krista al entrenamiento básico. Y admitió: “Iba a haber tres o cuatro hombres grandes gritándole a mi hija constantemente. Eso me molestaba.” Louis sabía que los desafíos del entrenamiento básico eran para un buen fin, pero le costaba imaginarse a su hija en las situaciones que recordaba de su propia experiencia.

Sin embargo y en definitiva, tanto Louis como Krista lograron superar el entrenamiento básico de Krista. Lo único que Louis sintió en su graduación fue orgullo. Y expresó: “Cuando se graduó mi hija, tuve que viajar hasta Kansas City, y fue algo muy emotivo para mí ... Ver que tu hija se gradúa y, de repente, tu hija es un soldado.”

Cada vez que hace memoria, Louis se emociona con lo que el servicio militar hizo por su hija. “Cuando estos niños van al campo de entrenamiento, se forman, se den cuenta o no. No solamente cambian sus características faciales, me refiero a todo. Esculpen el cuerpo; su actitud simplemente es diferente. Es una transformación increíble que se lleva a cabo desde el día en que se van de sus hogares hasta el día en que se gradúan. Son muy disciplinados; están motivados; se sienten orgullosos. El orgullo simplemente mana de su cuerpo, y están tan orgullosos que uno se siente orgulloso de ellos.”

Hoy Krista es una MP (policía militar, por sus siglas en inglés) de la Guardia Nacional. Este puesto es una excelente elección para su vida civil, mientras utiliza el dinero de la Ley GI para obtener un título universitario en derecho penal. Louis aseguró: “Estoy orgulloso de ella. Y me siento bien. No tengo problemas. No tengo inquietudes. Lo está manejando perfectamente bien.”

Y, quizás inspirado por su hermana mayor, otro integrante de la familia de Louis decidió incorporarse a las Fuerzas Armadas. El hermano menor de Krista, Anthony, se alistó en el Cuerpo de Marines y ahora está movilizado en Afganistán. Louis sigue brindándoles a sus dos hijos su apoyo incondicional. Y aseveró: “Hago memoria y recuerdo por lo que pasé. Tuve el apoyo de mi mamá y mi papá, por eso ahora me toca a mí darles mi apoyo.”

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