Historias de los padres

De tal palo, tal astilla

Un padre ve cómo despega la carrera de su hijo en la Guardia Aérea Nacional.

De tal palo, tal astilla
Dennis Costello siempre había valorado la capacitación profesional que recibió durante sus siete años en la Fuerza Aérea. Después de retirarse, se convirtió en controlador de tráfico aéreo civil y piloto privado, y estaba convencido de que no habría tenido semejantes oportunidades laborales si no se hubiera incorporado a las Fuerzas Armadas.

Cuando Dennis advirtió que su hijo John había heredado su pasión por los aviones, estuvo contentísimo. Dennis sostuvo: “De tal palo, tal astilla… por eso quería ser piloto. Los aviones lo enloquecieron desde pequeño.”

Como John quería ser piloto, Dennis decidió hablarle sobre su incorporación a las Fuerzas Armadas. Dennis tenía antecedentes militares y los hermanos mayores de John se habían incorporado al Cuerpo de Marines, por lo que Dennis pensó que John podría estar interesado. Dennis le dijo: “Si eres joven y estás buscando tener una carrera, una sensación de bienestar y la convicción de que estás bien encaminado, las Fuerzas Armadas se ocuparán de ti.”

Dennis también pensó que las Fuerzas Armadas podrían ayudar a John a posicionarse bien para una carrera de piloto civil. A través de las Fuerzas Armadas, John podría volar algunas de las aeronaves de mayor envergadura, acumular horas de vuelo y ahorrar dinero, al tiempo que obtuviera sus licencias. Dennis contó: “Le sugerí que sería una excelente manera de servir al país, así como de adquirir las capacidades necesarias para aprender a volar. Si sales de la Guardia Aérea Nacional, [las líneas aéreas] no dudan en ponerte la alfombra de bienvenida.”

John estaba muy entusiasmado con la idea y, junto con Dennis, visitaron al reclutador local de la Guardia Aérea Nacional. John se fue preparado con una lista de preguntas sobre rangos, beneficios y requisitos para el entrenamiento de los pilotos. Dennis quedó tan impresionado con las respuestas que escuchó del reclutador de la Guardia Aérea Nacional que expresó: “Si tuviera que volver a nacer, haría todo igual y de esa manera, pero odiaría negociar los viajes.”

Luego de que John se alistara, Dennis compartió algunas de sus propias experiencias en el entrenamiento básico, y padre e hijo pronto comenzaron a ejercitar juntos. Dennis comentó: “Hicimos campamentos y algunas caminatas para que se preparara físicamente. Le dije lo que le esperaría. El entrenamiento básico no ha cambiado mucho desde que yo pasé por allí.”

Una vez que John finalizó el entrenamiento básico y el entrenamiento para oficiales, Dennis notó que su hijo había pasado a ser “una persona más desenvuelta”. De hecho, Dennis advirtió que sus hijos sufrieron transformaciones similares: “Lo que vi de inmediato fue un cambio bien definido en el físico, así como en el modo de hablar. Se concentraban y pensaban las cosas antes de decirlas.” En lugar de andar sin rumbo por la vida o pasar de un trabajo a otro, cada uno de sus hijos sabía lo que quería y sabía que podía lograrlo si se lo proponía.

Ahora John está empezando su entrenamiento de vuelo y está encaminado para cumplir su sueño de ser piloto. Dennis está contento porque su hijo está empezando a disfrutar de las mismas oportunidades que él tuvo durante el tiempo que pasó en el servicio militar. Y como dice: “Las Fuerzas Armadas van más allá de los meros conflictos. Son un estilo de vida. Son una forma de aprender. Son una forma de crecer día a día.”

close