Today's Military:

Perfil:
Kenny Rogers
Asistencia en fuerzas blindadas

Cuerpo: Guardia Aérea Nacional     |     Rango: Alistado

Cuando terminó la escuela secundaria, Kenny Rogers quería alistarse en las Fuerzas Armadas porque sentía que iba a ser un honor servir a su país. No estaba seguro en cuanto a la rama a la que se quería incorporar, y por eso habló con sus padres sobre ese tema. Su padre le sugirió la Fuerza Aérea. Luego de pasar un tiempo con un reclutador, Kenny se convenció de que la Fuerza Aérea era la rama adecuada para él, especialmente después de enterarse de que podía trabajar como cargador de armas.

“El trabajo parecía realmente muy fascinante. Y al ser tan joven, me aceptaron. No puedo decir que elegí mal. Disfruto de lo que hago y disfruto de la compañía de la gente que se desempeña en este campo profesional.”

Ser cargador de armas implica trabajar en una línea de vuelo y cargar municiones en una aeronave militar. Este puesto exige atención a los detalles, disposición para trabajar como parte de un equipo y la capacidad para trabajar eficazmente bajo presión.

“Hay varios niveles de operaciones diarias: preparar la aeronave y constatar que esté 100% lista para despegar, poner las municiones en el avión y confirmar que estén cargadas en forma correcta y segura, y dar cuenta de esas municiones. Seguridad es el nombre de este juego.”

Kenny comenzó su entrenamiento de campo en la base Sheppard de la Fuerza Aérea en Texas. Más adelante, estuvo destacado en Alemania y los Países Bajos, y se movilizó a Italia e Irak. Luego de 10 años con la Fuerza Aérea, Kenny y su familia decidieron regresar a Maryland, por lo que solicitó su traslado a la Guardia Aérea Nacional, donde podría servir cerca de su hogar.

A diferencia de la mayoría de los miembros de la Guardia Aérea Nacional que prestan servicio a tiempo parcial, Rogers actualmente se desempeña a tiempo completo en la base Andrews de la Fuerza Aérea en Maryland. El puesto de tiempo completo de Kenny en la Guardia Aérea Nacional no es común, pero demuestra la gama de oportunidades disponibles en la Guardia Aérea Nacional.

“Una vez que haya completado mis cuatro años, tengo la opción de solicitar una extensión aquí, o puedo retornar a una base de la Guardia Aérea donde haya una vacante para mí.”

En su puesto actual, en lugar de trabajar en la línea de vuelo cargando armas, Kenny colabora en el manejo de otras personas y responde preguntas sobre políticas y procedimientos relacionados con las municiones.

“Tengo aproximadamente más de 40 unidades de las que me ocupo en todos los Estados Unidos, y hay muchas personas por ahí que tienen preguntas. Me encargo de las políticas institucionalizadas. La lectura en la Costa Este puede ser distinta de la que se le da en la Costa Oeste.”

Si bien Kenny en su nuevo cargo pasa un poco más de tiempo en un escritorio, valora los nuevos desafíos que surgen con su trabajo. Independientemente de que trabaje bajo techo o en la línea de vuelo, tiene pensado permanecer en la Guardia Aérea Nacional y seguir subiendo de rango.

“Mi máximo objetivo es llegar a ser jefe… es un buen medio para progresar, y es un excelente material para mi currículo.”

Kenny Rogers.

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