Image
Jessica Cruz San Roque
Navy logo Alistado

Contramaestre de segunda clase

Jessica Cruz San Roque

Encargada de servicios básicos

Soy originalmente de las Filipinas. Decidí incorporarme a la Marina cuando tenía 20 años. Mi primera cadena de comando, el Batallón Naval Móvil de Construcción N.° 4, me ayudó a conseguir la ciudadanía, algo que siempre había querido.

"I love the sense of adventure."

Jessica Cruz San Roque

Petty Officer 2nd Class | Navy

Soy Seabee de la Marina de los Estados Unidos —no muchas personas saben quiénes somos y qué hacemos. Somos la fuerza de construcción de la Marina. Algunos nos llaman “marineros de tierra” porque no solemos estar en embarcaciones. Mi rango, o trabajo, actual en la Marina es encargada de servicios básicos de segunda clase. Me encargo de la calefacción, la ventilación, el aire acondicionado y la plomería. Disfruto de mi trabajo porque me gusta el trabajo con las manos. También me gustan los desafíos que implica, ya sea resolver problemas o realizar nuevas construcciones donde puedo ver el producto acabado de mi trabajo.

Mi escuela “A” fue en Wichita Falls, Texas, en la base Sheppard de la Fuerza Aérea. En el primer módulo, aprendimos cómo solucionar problemas relacionados con la calefacción, la ventilación y el aire acondicionado al aprender los aspectos básicos de su funcionamiento. Después de eso, aprendimos plomería. Para mí, fue una gran experiencia de aprendizaje antes de convertirme en encargada de servicios básicos. Ni siquiera sabía que había diferentes tipos de desatascadores. De hecho me gradué como la mejor de mi clase.

Durante mi segundo comando, la Unidad de Mantenimiento del Batallón de Construcciones 303, pude desempeñarme en actividades por las que también son conocidos los Seabees: proyectos de construcción no relacionados con el combate que ayudan a países de todo el mundo. En el contexto de la ayuda humanitaria, pude visitar países como Guatemala, El Salvador y Perú, en los que refaccionamos escuelas e iglesias de los países anfitriones.

Actualmente estoy destacada en la Unidad de Apoyo Expedicionario de Neutralización de Material Explosivo N.° 2 en Little Creek, Virginia, donde asistimos a 1,180 buzos y técnicos en neutralización de material explosivo. El departamento al que estoy asignada es Instalaciones, donde unos pocos Seabees mantienen las instalaciones de la unidad.

Probablemente tenga la oportunidad de acompañar a algunos buzos y técnicos en neutralización de material explosivo de la Marina cuando se movilicen. Las movilizaciones se hacen en lugares como Afganistán, Irak o en cualquier lado adonde nos quieran enviar. A veces no sabemos qué tendremos que hacer hasta que realmente nos lo ordenan, pero siempre estamos entrenando para lo que sea. En realidad, aprendemos un poco de todo. Ser Seabee es un campo increíble porque si decides que no quieres quedarte en las Fuerzas Armadas, siempre puedes aplicar el oficio que aprendiste en el mundo real y te pagan para hacerlo.

Trabajo a tiempo completo y luego estudio a tiempo completo después del trabajo; mi comando me ha apoyado mucho para que estudie. Estuvieron a mi lado para asegurarse de que tuviera todo lo que necesitaba para continuar con mi educación, sin mencionar que la Marina me paga la matrícula de la universidad. Mi verdadero objetivo es ser enfermera y, si la suerte me acompaña, en un par de años más o menos, me nombrarán oficial del cuerpo de enfermería naval. Atenderé a pacientes en un hospital naval o, como de costumbre, en cualquier lugar donde la Marina considere que me necesita: bien podría ser aquí en los EE. UU. o en el extranjero, para mí es lo mismo.

Me encanta la aventura. Me encanta saber que no tengo el empleo típico de 9 de la mañana a 5 de la tarde. Algunos días mi trabajo puede ser la construcción; otros días puedo estar en el campo o en el polígono perfeccionando la puntería, y un día puedo estar en una movilización. Hago lo que me gusta, y me pagan.